El núcleo vital del cristianismo es el encuentro personal de cada cristiano con Jesucristo. En la Teología, la Cristología es parte esencial de ese núcleo y se desarrolla en torno a dos grandes cuestiones: quién es Jesucristo, y cómo nos salva. El anuncio de los primeros cristianos (kerygma) se centraba precisamente en eso: “Jesús de Nazaret es el Cristo, el Hijo de Dios, que murió y resucitó para salvarnos”.
Basándose en la Sagrada Escritura, los Padres de la Iglesia, el Magisterio y los escritos de teólogos a lo largo de los siglos, este curso estudia los aspectos fundamentales del misterio de Jesucristo. A su vez, profundizar en cuestiones como su plena divinidad y humanidad, así como su unidad personal, abre el camino a una visión de la salvación obrada por Jesucristo que puede compartirse de manera significativa con las personas de nuestro tiempo.